Esta guía de oración centrada en las fiestas del Señor propone 24 meditaciones inéditas del Rosario. Los misterios que se contemplan no son los habituales, siguen el espíritu propuesto por san Juan Pablo II con los misterios luminosos.

La finalidad es doble: profundizar el sentido espiritual de estas fiestas y rezar el rosario centrándose en el misterio celebrado. Las meditaciones se hacen partiendo de textos bíblicos.

Las fiestas recorren todo el año litúrgico, desde el Adviento y Navidad pasando por el miércoles de ceniza, la Semana Santa y Resurrección, sin olvidar Pentecostés, la Ascensión y Cristo Rey.

“Os proponemos zambullirnos más profundamente en los misterios que contempla cada fiesta con la oración del rosario. Es una forma de renovar nuestra oración, de profundizarla. Nos apoyamos en la tradición de la Iglesia: en los textos del día, en los oficios, en las lecturas de la misa. A partir de esta inmensa riqueza bíblica, sigamos a Cristo.

Entremos en una meditación profunda y renovada, con ánimo de interiorizar y admirar. Este pequeño paso en el seguimiento del Señor nos permite, por la meditación con la Virgen, revestirnos de sus propios sentimientos…

…la Virgen María, la poverella, es la que más participó de esta Sabiduría, la que ha llevado al que lleva todo.

…esta oración será como un soplo maternal que les ayudará a intimar con María, en María, por María que siempre lleva a Jesús.

Dondequiera que estemos en nuestra relación con María, o en la profundidad de nuestra relación de intimidad con Cristo, los misterios nos permitirán sumergirnos en una lectura bíblica y patrística para que beba nuestra alma y fructifique la semilla que se siembra cada vez que escuchamos la Palabra.

Hay que evitar dos escollos al rezar el rosario…el primero, es que antes de comenzar, pidamos gracias…porque el Señor quiere mucho para nosotros y colmará nuestros deseos…el segundo escollo es querer terminar antes de haber empezado. Imaginad que os sentáis en una butaca para ver una película y que antes de haber comenzado, ya la conozcáis y critiquéis…¡cómo podréis apreciarla? Es algo parecido al rosario, imaginamos que vamos a pasar un momento desagradable, incluso antes de comenzar. Así nos cerramos al Espíritu y no podemos calentar nuestros corazones ni iluminar nuestras almas, ni siquiera gustar de la Presencia de Cristo y de su Madre”.

Sor Marie de la Visitation
“Rosarios para las fiestas del Señor”, (Ed. Edibesa).