«La casa de María es como su clausura: lo más hermoso del amor se vive de corazón a corazón, no tolera testigos. La casa es como la celda para el monje: un reflejo del corazón, un círculo de amada soledad, la puerta cerrada para la Oración (Mt 6, 6)

Estas páginas relatan un viaje a través de las casas en las que María vivió durante su existencia: la memoria bíblica de María se abre con una casa donde el que habla es un ángel, y se cierra con una casa donde hablan el viento y el fuego.

De la casa de Nazaret a la casa de Jerusalén, su vida transcurrió como un crescendo en la polifonía de las relaciones y de los afectos, como una dilatación de su capacidad de acogida.

Estas páginas nacen del deseo de asimilar de la doncella de Nazaret, de su vida diaria, de sus actitudes, de sus palabras y de sus sentimientos, algún fragmento del discurso de salvación; aprendiendo de ella a no vivir sin misterio, a habitar nuestra tierra amando las cosas de cada día, dilatando las relaciones, salvando el asombro de la fe y volviendo a llenar de encanto la vida.

La atención versará, pues, sobre la humanidad de María y sobre su vida real, no sobre los privilegios, sino sobre las virtudes ocultas, no sobre lo extraordinario sino sobre lo ordinario y lo carnal, sobre los 30 años pasados con Jesús de Nazaret, porque en aquella casa y en aquella atmósfera están las raíces ocultas de la Iglesia” (J.Ratzinger).

LA CASA DE LOS COMIENZOS

La acción de Dios no se desarrolla fuera de la historia humana, no construye otra historia con personas creadas expresamente. Por el contrario se adapta al tejido normal de los acontecimientos, en un lugar y un tiempo concretos, con personas concretas. Tierra y carne habitadas sin embargo por amores y por ángeles de un más allá.

Dios acepta este mundo tal como es y realiza en él la promesa, pero partiendo de la periferia.

María es la mujer de las periferias: mujer de Palestina, pequeña provincia periférica del imperio romano; mujer de Galilea, que es la región extrema de Israel, casi en el Líbano, casi en Siria, región menor y casi hereje.

Mujer de Nazaret, aldea jamás nombrada en la Biblia, aldea menor sin historia, sin recuerdos, sin futuro. Mujer en una sociedad desfavorable para las mujeres; mujer joven, cuando la autoridad pertenece a los ancianos; probablemente analfabeta, en una religión que profesa el culto a la Palabra escrita. Una jovencita que se encuentra encinta antes de ir a vivir con el marido por obra de Otro.

Santa María viene de la periferia de las periferias para decirnos que todos podemos reconocernos en ella porque nadie tiene menos que ella. Es el camino de los pobres de Israel, el camino elegido por Cristo, que él inaugura con su nacimiento en el establo y que proclama en la sinagoga de Nazaret: He venido para anunciar una buena noticia a los pobres, a los prisioneros, a los oprimidos…”; Un Mesías que hace de un niño el modelo de su Reino, que prefiere a los últimos, un Dios que recomienza por los pequeños.

Ermes Rochi

 «Las casas de María, la acogida en lo cotidiano», (Ed.Paulinas).